Mientras estés sintiéndote incómoda con algo, te estás manteniendo en una vibración donde todas las cosas que has conjurado, y todas las cosas que le has dejado saber al Universo que deseas, no pueden fluir hacia ti.
Nadie vive la experiencia de libertad hasta que deja de empujar en contra de otros. La única cosa que te ata es el empujar en contra de lo no deseado. Así, si una religión pudiese mostrar entusiasmo sobre lo que es, o si una persona en una religión, pudiese hablar con apreciación sobre lo que es, sin justificar lo que es empujando en contra de todo lo demás, entonces cada religión, aún con todas sus diferencias, podría ser exactamente lo que estás tratando de alcanzar.
Cuando hablas de lo que deseas y por qué lo deseas, por lo general hay menos resistencia dentro de ti que cuando hablas de lo que deseas y cómo lo vas a conseguir. Cuando te planteas preguntas para las cuales no tienes respuestas, como cómo, dónde, cuándo, quién, se fija una vibración contradictoria que retrasa todo.