Es muy debilitador preocuparse de algo sobre lo cual no puedes hacer nada
Nada es más debilitador que preocuparse de algo sobre lo cual no puedes hacer nada. Y no puedes hacer nada respecto a tus hijos adultos. Puedes desearles lo mejor, y quizás hasta proveerles algunas cosas. Pero a la larga, no puedes hacer nada respecto a la vibración de otros, excepto mantenerlos en tu mejor visión, mentalmente, y proyectársela. Y a veces, la distancia lo hace mucho más posible que la cercanía con ellos.
– Abraham